Sébastien Ogier, admitió que su nuevo coche tiene varios puntos por mejorar, después de los test que ha realizado en los días pasados en Portugal y los Alpes Franceses.

«Definitivamente hay trabajo. Creo que es normal que cuando cambias de coche veas diferencias. Se ven positivas y también algunos aspectos negativos» dijo.

El C3 únicamente ha ganado 3 pruebas desde que se lanzó en 2017, lo cual pinta que estar en la punta, será un verdadero reto para el seis veces campeón del mundo, por lo menos en los primeros rallies.

«Yo soy el que ha cambiado de equipo y los demás se quedan dónde están. Eso les da la oportunidad de estar perfectamente preparados para empezar la próxima temporada. Pero yo probablemente no estaré 100% o completamente contento con mi nuevo coche. «Por supuesto, espero que sea un reto. Pero eso también es una motivación para mí».

Ogier dijó que ya están trabajando en mejorar los aspectos negativos del coche, así como en adaptarlo a él, será interesante ver lo que Citroen logra hacer antes del Rally de Monte-Carlo.

 

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