La fecha final del WRC 2018 será la más emocionante de los últimos años, pues desde 2011, el campeonato nunca se había decidido en la última fecha del calendario.

 

Ogier, el actual monarca defensor del título, nunca había sentido tanta presión como en esta temporada 2018, de Portugal se fue con las manos vacías después de su accidente, en Suecia y Turquía sólo le alcanzó para la décima posición, en Finlandia finalizó en quinto y en Argentina y Alemania se quedó a una posición del podium.

 

Aún así, el francés se ubica a la cabeza en la tabla de puntos con 204 unidades, seis podios (cuatro primeros lugares y dos segundos), sumado a los puntos que ha podido rescatar en las Power Stages de los rallies que no le fue nada bien, le han dado esa ligera ventaja de 3 puntos que podría significar rescatar su título ante un Neuville con hambre de campeonato.

 

Para Ogier, Australia no es un terreno desconocido, ha logrado salir victorioso en tres ocasiones, y obtenido un segundo y un cuarto lugar en los últimos cinco rallies, no llevarse el campeonato en esta última fecha significaría perder su oportunidad de retirarse el próximo año como campeón invicto, desde el retiro de su ex-compañero Sébastien Loeb, por lo que es una garantía que irá por el todo o nada.

 

Neuville, quien dominó desde Finlandia hasta Turquía, aprovechando la mala racha de Ogier, ha logrado sumar 201 unidades y es el único de los tres contendientes por el título que no se ha retirado sin puntos en ninguna cita, no obstante, un lugar 16 en Turquía lo dejó sólo con los 5 puntos del Shakedown.

 

La trayectoria del belga en el WRC ha sido muy sólida, su papel siempre ha sido llevar la batuta en Hyundai en la lucha por el campeonato, en 2017 Neuville también peleaba por el coronarse campeón pero Ogier lo dejó sin posibilidades en el Rally de Gales, uno antes de terminar la temporada.

 

Neuville ya declaró que agotará todos sus recursos en este último rally, pues no tiene nada que perder, coronarse campeón tendría un significado más profundo que sólo eso, significaría terminar con la monarquía francesa, cambiar la historia dominante de Ogier en el WRC y ver realizado el proyecto a largo plazo de Hyundai Motorsport, que ha confiado en Él desde su debút hace cinco años como piloto principal de la marca.

 

El tercer contendiente por el título es Ott Tanak, si bien su desventaja de 23 puntos no es tan pequeña, hacer un rally perfecto como ya hizo en dos ocasiones éste año podría llevarlo a hacer realidad su sueño de coronarse campeón si la suerte les juega mal a Ogier y Neuville.

 

Ser el tercer lugar podría ser no tan malo par el Estonio, Ogier tiene mucho que perder si no se corona campeón, Neuville no tiene nada que perder, es un piloto joven y su equipo confía plenamente en él, así que seguramente tendrá otra oportunidad en el futuro, por éstas razones, ambos tienen en sus planes dejarlo todo en los tramos de Australia y eso podría tener graves consecuencias si cometen algún error, que seguramente sería muy bien aprovechado por Tanak.

 

Tener la cabeza fría y hacer lo que ya ha demostrado que sabe hacer, sería la estrategia ideal para Tanak, el Yaris ya demostró que es un coche con potencial suficiente para ganar rallies.

 

Sin duda, el caso de que se coronara campeón, sería el caso más emotivo y con mayor impacto mediático, pues además de lo que significaría desbancar a Ogier, Tanak es el piloto con menor trayectoria en el WRC de los tres, lo habría logrado en su año debut con Toyota y con el coche más reciente de los actuales World Rally Cars.